El silencio: Beneficios y Cómo practicarlo

la importancia del silencio

Por regla general el ruido es considerado como algo bueno pues significa movimiento. Le asociamos diversión, fiesta. En cambio, el silencio nos resulta aburrido e inquietante.

¿Te imaginas una comida familiar en silencio? Parecería que algo malo ha sucedido.

Quizás por eso España es, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el segundo país más ruidoso del mundo tras Japón.

Nos encanta el ruido, para qué negarlo:

  • En la calle hay un montón: hablamos casi a gritos y el tráfico de los vehículos de motor (coches, motos, furgonetas, autobuses, camiones, etc.) es ensordecedor.
  • Pero también tenemos mucho ruido en casa con todos los cachivaches electrónicos que pueden estar encendidos a la vez.

Buscamos ruido en todo momento incluso cuando podríamos tratar de disfrutar del silencio y la tranquilidad que logra. Por ejemplo, escuchamos la radio en el trabajo, nos ponemos auriculares para correr y tenemos la tele encendida incluso cuando no la vemos.

Somos tan dependientes del ruido en el día a día que cuando no lo escuchamos nos parece raro. Y si la falta de ruido se prolonga solemos sentirnos incómodos porque entonces nos damos cuenta de lo que es estar en silencio.

El silencio va más allá de la ausencia de ruido exterior. Nos permite poner el foco en nosotros mismos, en nuestro interior. Y por aterrador que ello pueda parecer, es bueno. Estar en silencio nos ayuda a tener menos estrés y más paz mental.

El silencio no es sinónimo de soledad. Es notar que nos tenemos a nosotros mismos. Algo, por cierto, que debería ser frecuente. En cambio, en la sociedad de hoy en día el silencio es un lujo pues no tenemos tiempo para él.

¿Qué razón hay para ello? No dedicamos tiempo a nosotros mismos. No somos una tarea en nuestra agenda. A lo sumo tratamos de tener un rato para ver la televisión. Ésta es nuestra idea de relajarnos. Pero ello no deja de ser ruido. No es la calma que puede aportarnos el silencio.

Es curioso (bueno, de hecho no lo es) que la era del mayor ruido y de la mayor conectividad sea también la era con los mayores niveles de estrés. Pero afortunadamente, poco a poco cada vez más personas apuestan por pausar su rutina diaria, dejar a un lado cualquier distracción masiva y considerar la importancia del silencio.

Qué es el silencio

silencio qué es

Según estudios de la Unión Europea, ya en 2005 el 55% de los ciudadanos europeos vivían expuestos diariamente a un ruido ambiental por encima de los 55 decibelios, considerado como el límite para el confort acústico.

Y hoy en día la OMS describe la contaminación acústica (es decir, el ruido de provocación humana que supera los 70 dB) como “una plaga moderna con efectos directos sobre nuestra salud».

Vivimos rodeados de ruido. Constantemente. Tanto en la calle como en casa (no solamente por el ruido externo que escuchamos sino también por el que generamos en el interior).

Es tal la importancia del ruido en nuestra vida cotidiana que nos hemos acostumbrado a él hasta el punto de depender de él.

Por ejemplo, seguro que conoces a alguien, o quizás te sucede a ti mismo, que necesita la televisión de fondo para dormirse. O que pone la radio si está solo en casa.

El ruido nos ayuda a sentirnos en compañía. Asociamos el silencio a la soledad y ello no nos gusta. Damos a la soledad una connotación negativa. Incluso nos asusta la idea de estar solos con nosotros mismos.

Por eso tapamos el silencio con ruido.

El ruido frente al silencio

El ruido tiene mucho éxito, es necesario para muchas personas, a pesar de que resulte nocivo para nuestra salud de diferentes maneras. Por ejemplo, el ruido causa estrés y cuando el estrés se prolonga entonces sumamos otras consecuencias como sentirnos frustrados.

Quizás por eso cada vez tenemos menos paciencia y menos capacidad de atención. Puede que de aquí vengan los mensajes cada vez más cortos o el mayor uso de imágenes en las aplicaciones de chat para no tener ni que escribir.

Resulta interesante, en relación a esto, un estudio de Microsoft que indica que desde principios del siglo XXI nuestra capacidad de atención se ha reducido de los 12 segundos a solamente 8. Un segundo menos que la capacidad de atención del pez dorado.

En cambio, el silencio es sinónimo de bienestar personal.

El silencio no es solamente la falta de ruido

No solamente porque implica la ausencia de ruido. En este sentido, el silencio no se reduce a estar callados y a apagar la mente. Sino porque el silencio nos brinda la oportunidad de conectar con nosotros mismos adoptando una conciencia del aquí y del ahora.

Estar en silencio implica dedicarnos tiempo pues paramos atención a nuestro interior, somos conscientes de lo que allí dentro sucede, de lo que sentimos.

Puede que esta idea te genere cierto reparo o incluso angustia pues el silencio puede hacer surgir pensamientos, sensaciones o sentimientos de los que no quieres ser consciente. Hay quien para evitar estar consigo mismo saca el móvil del bolsillo tan pronto no está en compañía de alguien.

Al principio puede que con el silencio consigamos dejar de lado el ruido exterior para escuchar el bullicio interior. Y puede que éste nos parezca ensordecedor. Pero te animamos a proseguir pues los beneficios del silencio son muchos, como te listamos a continuación.

9 beneficios del silencio

beneficios del silencio

#1 El silencio te ayuda a concentrarte

Una persona concentrada en una tarea suele estar en silencio. Y cuando está absorta es incluso capaz de no escuchar a quien quiere decirle algo. Puede que tú mismo hayas experimentado este grado de concentración o lo hayas visto en otra persona. En cualquier caso, estos momentos de gran concentración son necesarios para trabajar mejor. Y para ello un requisito es tener un entorno silencioso.

Cada vez más empresas son conscientes de la importancia del silencio para una óptima concentración que nos permita trabajar de forma más eficiente. En las tareas individuales, en las compartidas con compañeros de trabajo o en las conversaciones con clientes o proveedores. De allí que algunas empresas apuesten por cabinas insonorizadas para oficinas.

#2 La relación entre silencio y creatividad

La concentración da paso a la inspiración y ella a la creatividad. Y para uno poder concentrarse, como hemos hablado en el punto anterior, debe haber silencio, lo que suele implicar estar solo. Famosa es la soledad de los artistas y de los pensadores, ¿verdad? Por ejemplo, Albert Einstein e Isaac Newton trabajaron buena parte de sus vidas de forma solitaria.

Las personas creativas toleran muy bien la solitud y ésta les permite enriquecer sus mentes creativas. ¿El objetivo? Lograr estar en silencio pues es el silencio lo que nos brinda la oportunidad de aprovechar ideas que necesitan de una reflexión consciente. Y estas ideas fluyen mejor si estamos en un estado de calma, de relajación, inducido por el silencio.

#3 El silencio permite ser consciente de uno mismo

El mundo de hoy en día busca constantemente captar nuestra atención. Por ello solemos estar siempre distraídos. Tan es así que en aquellas ocasiones en las que logras escapar de las distracciones y eres consciente de ti mismo, de tu existencia, tienes la sensación de descubrirte de nuevo.

Algo así como “hace tiempo que no me sentía a mí mismo, que no notaba mi propia existencia”. ¿Te suena? Si te sucede, no te preocupes, es normal pues en el día a día estamos completamente inmersos en obligaciones varias. 

Sin embargo, al permitirnos ser conscientes de nuestra persona y de nuestra vida actual, los momentos de silencio nos ayudan a identificar aquello que queremos mejorar. Ser consciente de lo que debes cambiar para alcanzar tus metas es un paso básico e indispensable para lograrlo.

Esto mismo puede suponer un problema a más de uno. El hecho de que el silencio conlleva un cierto trabajo de introspección puede resultar incómodo, sobre todo a los hombres que incluso lo consideran un tema tabú.

Pero justamente conectar con nuestro mundo interior nos permite aprender a gestionarlo, evitando problemas de salud (sobre todo mentales y emocionales) y posibilitando mejorar alguna cosa de nuestro día a día.

Éste es quizás uno de los beneficios del silencio más importantes: alejarnos de la distracción del ruido que nos hace estar permanentemente conectados con el exterior para centrarnos en nuestro interior.

#4 Convivir con el silencio nos libera del estrés

La mayoría de las personas sufren de estrés con regularidad. Para muchas de ellas el estrés afecta su vida diaria. Y no es sano.

Realmente el estrés es un mecanismo de defensa primario del ser humano. Se activa en situaciones de peligro, ya sea real o imaginario. Y para ello se ayuda del sistema nervioso simpático que regula la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la frecuencia respiratoria.

Y para combatir el estrés podemos aprender a estar en silencio. La importancia del silencio viene por el hecho de que es una oportunidad maravillosa de reconectar con nosotros mismos y recobrar el equilibrio interno. ¿El resultado final? Calmarnos. Incluso disfrutar conscientemente de la sensación de calma.

#5 El silencio nos ayuda a aprender

Hay estudios que demuestran que el ruido afecta negativamente a nuestra capacidad de aprendizaje. Que niveles altos de ruido constantes reducen nuestra capacidad de parar atención, de concentrarnos, algo indispensable para aprender lo que sea.

Seguramente sea por esto que cuesta ver a alguien leer un libro en medio de un centro comercial o estudiar sentado en un banco cerca de la terraza de un bar. Al contrario, los que quieren aprender alguna cosa, como los estudiantes, acuden a lugares silenciosos como parques o bibliotecas.

¿El elemento común? El silencio, que nos permite aprender. Pero ojo que el silencio no es solamente que no te entre ruido molesto por la oreja. El silencio también es dejar de lado cualquier dispositivo que pueda distraernos como los teléfonos móviles y las tablets.

#6 El silencio nos hace más productivos

La actual cultura del trabajo nos hace pensar que siempre debemos estar haciendo algo. Que estar constantemente ocupados es la manera de ser productivos. Que debemos exprimir cada hora, cada minuto de la jornada laboral.

Y no solamente del horario de trabajo estipulado. Incluso se promueve el estar siempre pendiente de los emails, aunque sea en el ascensor subiendo a casa. Por si fuera poco, seguro que has escuchado ‘consejos’ de personas que te incitan a aprovechar cualquier momento del día desde que te levantas hasta que te acuestas. En pro de mejorar, de aprender, de ser más y mejor.

Este afán por ser más productivos nos lleva a dormir y a descansar poco. Y al final el cuerpo y la mente dicen basta. En algún momento te das cuenta de que no por hacer más vas a ser más eficiente. De que cuantas más tareas hagas peores van a ser los resultados, tu rendimiento.

Y no hablamos de la necesidad de dormir más. Hablamos de la necesidad que tiene nuestro cerebro del silencio, que para él es de hecho un ingrediente importante para su óptimo funcionamiento.

Según un estudio (aquí la fuente), si nos exponemos a largos periodos de silencio nos permite soñar despiertos. Y resulta que soñar despierto es importante para incrementar la producción de nuevas células cerebrales en el hipocampo, donde se localiza la memoria a largo plazo.

Y según un otro estudio alemán del 2013 (fuente) solamente son necesarias dos horas de silencio ininterrumpido, de soñar despierto, para iniciar dicho proceso llamado neurogénesis. Durante el silencio consciente el cerebro no está ausente, repara.

Así que ya sabes, no hacer nada es una inversión para hacer más, para ser más productivo. Pero con no hacer nada, con soñar despierto, no nos referimos a coger el móvil. Ni a escuchar música. Más bien piensa en las sensaciones de tu último viaje o medita cuál será tu próxima ruta de senderismo.

Esto es tan importante para la productividad que deberías coger tu horario o tu agenda y planificar espacios en blanco. Sabemos que es un reto pero la recompensa es grande. Si te cuesta, puedes considerar un rato de silencio como una tarea más que debes llevar a cabo.

Y no solamente en pro de la productividad. También porque es más fácil prevenir quemarnos que recuperarnos una vez nos sentimos quemados. Si por cualquier cosa te cuesta lograr el silencio, porque tienes mucho ruido exterior, prueba con unos cascos con cancelación de ruido.

#7 El silencio te hace ser más paciente

El ruido constante nos causa estrés. Y un estrés prolongado afecta nuestra barra de paciencia. Seguro que recuerdas algún día en el que tenías la mecha de la paciencia más corta, en el que te frustabas rápidamente. Y seguro que piensas en personas que están constantemente en este estado, como de irritabilidad exprés.

Pues la importancia del silencio también se manifiesta en este caso. Y es que el silencio te da la oportunidad de calmarte, de aliviar tensiones y por ende ser más apacible y tener mayor paciencia.

#8 El silencio mejora nuestra salud

El silencio, el observar nuestros pensamientos y emociones en algún momento del día, tiene un impacto positivo en nuestra salud. Nos ayuda con muchas cosas:

  • Reduce el estrés y la irritabilidad, como ya hemos visto.
  • Mitiga la ansiedad.
  • Disminuye la presión sanguínea y la frecuencia cardíaca, y por lo tanto el riesgo de enfermedades cardíacas.
  • Limita la posibilidad de padecer algún trastorno del sueño, como el insomnio, tal y como demuestra este estudio hecho en personas mayores.
  • Aumenta la sensación de bienestar, pues cuando estamos relajados el cuerpo segrega endorfinas y serotonina, lo que mejora nuestro estado de ánimo y nos hace ser más positivos.
  • Refuerza el sistema inmunológico, al contrario del estrés que produce una hormona llamada cortisol que puede bajar nuestras defensas.

Son tantos los beneficios del silencio que la revista Heart sobre el corazón, publicó un estudio en 2006 que llegó a la conclusión que dos minutos de silencio son más calmantes y por ende más beneficiosos que dos minutos de música relajante.

#9 El silencio nos hace tomar mejores decisiones

El silencio nos relaja. No es solamente la falta de ruido exterior sino también la observación tranquila de nuestro mundo interior lo que nos aporta calma. Y la calma nos da la oportunidad de no reaccionar con tanta intensidad cuando aparece una situación negativa.

Si estamos más tranquilos tomamos mejores decisiones, a menudo escogiendo mejor nuestras palabras o la siguiente acción que vamos a llevar a cabo. Algo positivo siempre, también en el trabajo en el que se valora una buena resolución de los problemas.

Cómo estar en silencio: 13 propuestas

maneras de estar en silencio

A continuación te contamos varias maneras de practicar el silencio hasta que te acostumbres a él y así puedas disfrutar de los beneficios del silencio. Estos consejos te permitirán lograr el doble silencio:

  • El silencio exterior, eliminando ruidos externos a ti.
  • El silencio interior, acallando la radio incesante de nuestro pensamiento.

No es una tarea sencilla. Estar en silencio puede provocar sensaciones que no te gusten al surgir pensamientos inesperados o acallados. Por ejemplo, incomodidad, la creencia de estar perdiendo el tiempo o directamente ansiedad.

Si tienes estas sensaciones no las evites. Observalas sin juzgarlas ni sentirte mal por tenerlas y trata de centrarte llevando tu atención hacia la respiración.

El problema es que no tenemos paciencia. Creemos que dedicarnos tiempo es un lujo que podemos posponer siempre para más adelante. Que debemos priorizar otras cosas. Al final lo que hacemos es mantener el piloto automático de la rutina diaria que no nos incluye como una tarea a tener en cuenta.

Pero inténtalo. Hazlo porque la importancia del silencio es enorme y te beneficiará. Date tiempo. Permítete también no ser rápidamente un maestro del silencio e incluso perdónate si interrumpes el intento.

Aprende a trabajar una respiración tranquila y consciente

Se trata de hacer lo que muchas veces has escuchado de “Inspira, expira”. Pero el truco está en hacerlo de forma consciente. Saber realizar una respiración consciente es un paso esencial para buscar y aguantar el silencio. Respirar para acallar el ruido exterior y para limitarte a contemplar el ruido interior. Es entonces cuando sabrás estar en silencio.

Practica meditación, mindfulness o yoga

Es seguramente el consejo más habitual para todo lo relacionado con tranquilizarte o relajarte. Pero la cuestión es que realmente funciona. Las tres disciplinas mencionadas trabajan la respiración consciente y ello es esencial para que disfrutes de los beneficios del silencio.

Mejora el aislamiento acústico de tu hogar

Solemos vivir en viviendas muy ruidosas en las que oímos demasiados sonidos de la calle y de los vecinos. Tenemos un artículo que seguro te interesa en el que te contamos cómo insonorizar una habitación. Aunque si lo que buscas es estar en silencio para poder trabajar entonces puede que lo tuyo sea hacerte con una cabina insonorizada (es a lo que en Huddlestone nos dedicamos). La ausencia de ruido exterior es un primer paso hacia el silencio y, a pesar de necesitar de una inversión, a menudo es el más fácil.

Lee un libro en un ambiente silencioso

Aunque no seamos aficionados a la lectura (algo que solemos descuidar con el paso de los años), todos recordamos haber leído un libro con avidez. Seguro que mientras lo hacías estabas relajado, en silencio y nada o nadie podía distraerte. Trata de revivir una vez más dicha experiencia. Y si no tienes ningún libro en mente, te recomendamos éste escrito por un maestro budista sobre la importancia del silencio como base para la felicidad y con consejos para lograrlo: https://www.amazon.es/Silencio-quietud-ruidoso-Crecimiento-personal/dp/8479539372/

Dedícate 10 minutos al día a ti en silencio

De lo que se trata es de que no hagas nada. Sin embargo, seguramente te cueste al principio. Por eso puedes llevar a cabo tareas mundanas pero con el foco puesto en ti. Lo que más pueda tranquilizarte en ese momento. Por ejemplo, aprovecha para acicalarte un poco más de forma tranquila; ya sea un afeitado, una depilación, una ducha o una sesión de maquillaje o de baño.

Desconecta cada día un rato en algo que te guste hacer

Dedicarle un tiempo a algo ocioso es otra forma de dedicarte tiempo a ti. Claro está no nos referimos a mirar la televisión o jugar a videojuegos. Busca el silencio en actividades relajantes a la par que divertidas como pintar, hacer un puzle, practicar croché o ganchillo, o escribir. Puedes incluso planchar pero la cuestión es hacerlo tranquilamente, sin la obligación de tener que hacerlo en ese preciso momento. Sin prisas y sin distracciones.

Practica senderismo en rutas poco transitadas o entre semana

No hace falta que seas como el famoso explorador noruego Erling Kagge que pasó 52 días caminando solo por la Antártida hasta llegar al Polo Sur y que durante esa experiencia descubrió el silencio, pues los únicos sonidos de procedencia humana eran los suyos. Puedes hacer algo más sencillo pero que te permita disfrutar del bálsamo de tranquilidad que supone el silencio y los sonidos de la naturaleza. Reconectarás contigo.

Pasa un rato en algún museo, una galería de arte o en una biblioteca

Estos espacios son un oasis de silencio en medio de ciudades llenas de ruidos. Dar rienda suelta a tu curiosidad, concentrarte en observar algo que tengas delante, te ayudará a disfrutar del silencio. Como todo, si tienes poca práctica, puede que al principio te cueste y solo pienses en que el tiempo pasa poco a poco. Pero a medida que le cojas el truco verás como eso mismo es lo bueno: la tranquilidad que supone ser consciente del paso del tiempo gracias al hecho de estar en silencio.

Cuando vayas a la cama estate en silencio

Aunque sea algo que todos hacemos constantemente antes de dormirnos, intenta dejar de lado el móvil. Las notícias, las series y las actualizaciones en redes sociales pueden esperar a mañana. Aprovecha para escuchar tus pensamientos sin juzgarlos ni limitarlos. O bien usa tu imaginación y recrea alguna escena con naturaleza o con el sonido del mar.

Cuando te despiertes estate cinco minutos más en la cama

No, a pesar de que seguramente te gustaría que esto fuera equivalente a retrasar el despertador cinco minutos, nos referimos a otra cosa. No se trata de dormir más sino de aprovechar esos minutos extras para despertarte poco a poco y ser consciente del silencio que suele haber a esas horas. Solo con esto empezarás el día de mejor forma.

Baja el volumen de tu voz

Haz la prueba tanto dentro como fuera de casa. Verás que este simple gesto te aportará tranquilidad y vivirás un día a día con mayor silencio. Sabemos que puede costarte mucho porque vivimos en una sociedad en la que el volumen de voz importa y a menudo quien es escuchado es porque acalla a los demás hablando por encima. Pero piénsalo: si todos habláramos más bajo gritaríamos menos y nos escucharíamos más.

Habla menos

Ésta es una propuesta radical y para algunos casi imposible de llevar a cabo. No obstante, seguro que piensas en muchas conversaciones recientes que eran de poco interés, que no aportaban nada sustancial. Sopesa si parte de lo que dices es evitable o puedes contarlo con menos palabras pues solemos repetirnos a menudo o explicar lo mismo con diferentes analogías.

Jesús Quintero era un periodista que sabía usar muy bien el silencio y las largas respiraciones en sus entrevistas para que los invitados hablaran más. No le incomodaba el silencio en medio de una conversación para pensar y expresarse mejor.

Habla contigo mismo

Hablar solo está considerado casi como algo a tratarse psicológicamente. En cambio hablarte es algo muy beneficioso. Y no te limites sólo a hablar contigo mismo. Si te vienen ganas de llorar, gritar o reír, ¡hazlo!. En algún momento verás cómo las palabras se acaban y es entonces cuando empieza el silencio. Uno de los beneficios del silencio que notarás en este caso es sentirte bien contigo mismo. Algo importantísimo.

2 comentarios en «El silencio: Beneficios y Cómo practicarlo»

  1. Muy buen blog. Fascinante.

    Reconozco que me cuesta un poco hablar menos, pero es un reto interesante viendo los beneficios que podré obtener.

    Hablar más bajo, es otro, ya que he creído que tendría que hablar más alto ….

    La propuesta del libro, me anoto en ella.

    Es un blog ( para mí) muy completo, ya que arrojan datos para verificar, tiene un buen contexto y sugerencias para poner en práctica y sacar uno mismo sus conjeturas.

    Gracias .

    Responder

Deja un comentario